La tasa de crecimiento de los
cultivos in vitro puede controlarse empleando, principalmente los siguientes factores:
temperatura, nutrimentos organicos e inorgánicos, reguladores de crecimiento y concentración
osmótica del medio.
Otros factores como el tamaño de
los tubos de ensayo o de los frascos, la calidad o concentración del agente gelificante,
la adicción de carbono activado al medio, limitación de la oxigenación, la
intensidad de la luz y del fotoperiodo entre otros, son también importantes en
el control de crecimiento.
Temperatura: la reducción de la temperatura
ha sido el recurso más comúnmente utilizado para disminuir el crecimiento de
los cultivos. La mayoría de los cultivos in vitro son mantenidos a temperaturas
de 20 a 30°C; a temperaturas más bajas la tasa de crecimiento la tasa de
crecimiento disminuye, pero esta reducción depende de la especie en cuestión.
Concentración de nutrimentos: la relación
entre la concentración de carbohidratos y de componentes nitrogenados del medio
nutritivo puede tener efecto sobre las tasas de crecimiento y la morfogénesis en los cultivos in vitro,
la sacarosa, tiene igualmente un efecto en la viabilidad de los cultivos:
concentraciones muy altas o muy bajas resultan nocivas para la conservación de
los tejidos in vitro.
Concentración osmótica: la limitación
del crecimiento por causas de la concentración osmótica se debe, posiblemente a
la reducción de la absorción de agua y de nutrimentos del medio. Puesto que es
altamente metabilizable, la sacarosa actúa osmóticamente en concentraciones
altas.
fuente
http://webapp.ciat.cgiar.org/biotechnology/cultivo_tejidos/capitulo31.pdf
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