En una sociedad que
cada vez más se agrupa en grandes ciudades con barrios desagregados en los que
el contacto entre las personas tiende a hacerse cada vez más superficial, las
referencias de la opinión de la comunidad se han perdido. Cada vez hay más distancia
entre las nociones de interés general y personal, de modo que para recuperar el
pulso de lo que importa, el papel de los medios de comunicación es clave. Lo
que no sale en los medios no existe. El asunto de los
transgénicos, hurtado a la opinión pública desde los inicios por la renuncia de
los medios a formar e investigar, volverá al barbecho de los temas sin
respuesta. Aparecerá de vez en cuando, siempre bajo la forma de un enigma
científico sin solución que admite las versiones a favor y en contra
sin inmutarse. Mientras, continúa el lento pero inexorable avance de los
transgénicos en nuestros campos. Nuestro país es la cuña que han encontrado las
multinacionales de los alimentos manipulados genéticamente para invadir Europa
del mismo modo que hicieron en Sudamérica. Este debate social está
muy politizado, porque la industria defiende sus intereses legítimos de sacar
provecho económico de sus invenciones, por eso existen patentes. La
industria de los transgénicos está formada por empresas muy poderosas
que tienen una estrategia de medios y la información que aparece en los medios
de masas la convierten en una campaña publicitaria que crea toda una imagen
positiva.
FUENTE:
http://es.wikipedia.org/wiki/Organismo_gen%C3%A9ticamente_modificado
No hay comentarios:
Publicar un comentario